Reforma Curricular Cs. Exactas (LF, LM, PM)

Por qué cambiar los Planes de Estudio

Cuando nos proponemos abordar el debate sobre la Reforma Curricular de las carreras de Exactas, esta es la primer pregunta que nos surge: ¿Es necesario cambiar los planes de estudio?

Haciendo un análisis de la actualidad, en donde los Planes de Estudio actuales datan de hace mucho tiempo (LF: 2001, PM y LM: 2002), y estos a su vez consisten en modificaciones muy leves de los anteriores (de las décadas del 70’ y 80’). Son excepciones los de LCC (modificado en 2010) y PF (de reciente creación en 2015). En este muchas realidades han cambiado, ya sean contenidos que han quedado obsoletos o desactualizados, o que han sido superados por el constante avance de las fronteras de la Ciencia y de lo conocido.

Además, esto nos presenta una oportunidad única para corregir las falencias que presentan los actuales planes, muchas de las cuales sufrimos como estudiantes y nos resulta fácil reconocerlas:

  • Difícil y lento avance durante los dos primeros años:Todos conocemos lo difícil que resulta el ingreso y el primer año en nuestra Facultad. En muchos casos es debido a que existe una brecha muy grande entre el nivel de exigencia con el que salimos de la escuela secundaria y el que esta nos requiere.
  • Redictados y cuatrimestralidad: La existencia de mayoría de materias anuales, y el no redictado de las cuatrimestrales es otro de los grandes problemas en los primeros años. Esto agrava notoriamente la situación de quienes ingresan con menos elementos formativos a la Universidad, o que por otros motivos (personales, socioeconómicos, etc) no pueden cursar todas las materias de la forma en la que los planes las estructuran.
  • Carga horaria no planteada en el plan: Para ciertas asignaturas, se requerían horas extracurriculares no consideradas en el plan anterior, resultando en algunos cuatrimestres o años particulares con sobrecarga horaria, hecho que afecta particularmente al normal desarrollo de la trayectoria de los estudiantes en la Facultad.

 

Quienes entendemos a la Universidad como parte de la Sociedad y con la convicción de que debe ser una herramienta para la transformación social y el desarrollo Nacional, no podemos dejar de lado el contexto social, político y económico en el cual se plantea este debate. Los constantes ataques a la Universidad Pública, el recorte a los fondos destinados a Ciencia y Tecnología, el freno a los planes de desarrollo científico y tantas otras medidas implementadas por el Gobierno Nacional, son el triste escenario que atraviesa estos tiempos.

Desde la Universidad tenemos la responsabilidad y la obligación de mostrar una forma alternativa de concebir nuestras carreras y la Ciencia. Debemos formar más y mejores científicos, licenciados y profesores; pues solo a través de una sólida formación y una visión crítica de la Ciencia y su aplicación en la Sociedad podremos generar las condiciones para impulsar el Sistema Científico Nacional y transformar la matriz de generación y construcción del conocimiento.

 Los estudiantes estamos ante una posibilidad única de modificar la manera en la cual transitamos nuestra carrera, corregir correlatividades que no impidan el avance constante, avanzar en una Universidad que iguale oportunidades, que produzca profesionales con conciencia social, al servicio de la comunidad y que contribuyan al desarrollo de nuestro país.